La col viene de la familia Brassica oleracea, se cultiva de forma anual y las hojas lisas forman un característico cogollo compacto.
Es conocida también por el nombre de repollo blanco por su color. Sus diferentes variedades se obtuvieron mediante cruces a raíz de la especie silvestre y por la necesidad de adaptarla a las condiciones climáticas.
Hay dos tipos de col:
La col agradece los climas templados. La temperatura ideal para su crecimiento es de 10º a 22º, aunque soporta temperaturas más altas.
Los suelos perfectos son los húmedos, profundos y ricos en materia orgánica con potasio. El suelo tiene que ser alcalino, ya que la col no soporta suelos ácidos. El pH óptimo para este cultivo es de 7,2.
Se empiezan a sembrar en el semillero en febrero las variedades precoces para que se recolecten en mayo o junio, o bien sembrar en julio las variedades tardías para recolectarlas en octubre o noviembre.
La col es un cultivo que necesita de riegos continuos y mantener con ello un suelo acolchado y húmedo. Además, aportando el Lombrico® GROWTH REGULATOR cada 15 días, conseguiremos un desarrollo del cultivo excepcional y vigoroso.
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